domingo, 19 de mayo de 2013

127. El de la foto

Bien, tras descansar una semana, ayer reanudé mi escritura con un asunto de los que más gustan a mis lectores (según las estadísticas) y ya toca empezar a dar caña. Porque, aunque uno se salga del mundo una semana, los poderes que se están cargando el estado de bienestar que hemos disfrutado en los últimos cincuenta años, no se detienen; continúan con su raca-raca y hay que seguir denunciándolo. Porque este Blog no sería nada si nos entretenemos haciendo chistes sobre el papel higiénico, mientras el Bundesbank, el FMI y sus adláteres conspiran para que volvamos a limpiarnos el culo con periódicos.

Así que vamos a empezar por atizarle al de la foto. Creo que a lo largo de estos ocho meses he dejado clara una postura, tal vez un poco escorada a la izquierda, pero bastante imparcial y matizada por una distancia crítica sobre el repelente mundo de los políticos actuales. Es mi postura natural. Yo no me caso con nadie y entiendo que la gente como yo ocupamos un hueco propio entre los que observan la actualidad con miradas condicionadas por prejuicios y visiones predeterminadas. ¿Qué decir de este sujeto que ven aquí abajo, con cara de maquinista loco quemando los vagones al grito de más madera? Vamos allá.
1.- El de la foto llegó al poder con un programa político, que la ciudadanía votó mayoritariamente, y que está siendo incumplido de forma contumaz (Diccionario de la RAE: contumacia: persistencia en el error).

2.- El de la foto dice que no está haciendo lo que prometió, sino lo que hay que hacer. Mi opinión es que está haciendo lo que le dicen que hay que hacer, que no es lo mismo.

3.- Podríamos admitir que hiciera lo que le dicen que hay que hacer, si nos convence de que no se puede hacer otra cosa, pero lo que es inadmisible es que no nos lo explique. Hollande se tiró el otro día tres horas explicando cosas igual de difíciles de tragar. Y el presidente de Portugal, sale todo el rato a dar explicaciones. Otra cosa es que los portugueses se las traguen.

4.- El de la foto está consintiendo que, al socaire de la crisis, los elementos más retrógrados de su partido impongan a la sociedad española una serie de retrocesos impensables, que ni sus mismos votantes apoyan, como el impedir el aborto en casos de malformación del feto, o que la religión cuente como las matemáticas a la hora de hacer currículum. Sólo le queda prohibir el divorcio.

5.- Estas indecencias vienen promovidas por frikis como Wert (lo que hay que Wert), y por el sedicente Gallardón, el tipo con cara de punta de espárrago transgénico, tan obsesionado en adelantar a su jefe por cualquier hueco que, harto de intentar pasarle por la izquierda, ha decidido buscar los carriles de la derecha. Cualquier cosa con tal de mandar.

6.- La actitud del de la foto no trasluce un gran fanatismo en relación con ese modelo ideológico arcaico que nos están calzando a contrapelo. Más bien parece que le da igual. Se la suda. Una actitud displicente que me parece todavía más insultante para los ciudadanos.

7.- Este ejemplar de pasota gallego se expresa sobre todo en sus comentarios casuales (y mañana el coñazo del desfile) y algunas de sus actitudes (paseo por la quinta Avenida fumándose un Cohiba).

8.- El colmo de ese desprecio al ciudadano son las ruedas de prensa en las que congrega a los periodistas en torno a una pantalla de plasma. Ni en Corea del Norte hacen eso.

9.- En paralelo a ese despropósito masivo, resulta que no hacen más que aparecer casos de corrupción, gúrteles, urdangarines y bankias, revelando con qué desahogo se lo llevaban crudo los gerifaltes del partido de este señor, sin que a él se le caiga la barba de vergüenza. Es que no  se le mueve un solo músculo facial al respecto.

10.- El colmo de este escándalo está en los papeles de Bárcenas, certificados como auténticos por la policía, que revelan que el de la foto y sus principales colegas han estado cobrando sobresueldos ilegales durante once años.

11.- Contraponiendo esta situación con la de decenas de miles de familias que se ven desahuciadas de sus casas, o sufren la desgracia de que sus adultos se queden en el paro, o que sus hijos se vean condenados a la emigración, es inevitable establecer una relación directa entre una cosa y la otra.

12.- Pero el de la foto se llama andana. Niega la mayor. Niega la evidencia. No dice nada porque nada tiene que decir.

Vistos estos doce puntos, tengo que concluir que no me siento representado por este señor, cuyo nivel de idiomas le lleva a decir cosas tan estrambóticas como “It’s very difficult todo esto” y que encabeza el peor gobierno de toda la democracia. Que difícilmente pueden arreglar el desaguisado los mismos que lo han generado. Que tienen que venir otros, porque estos impresentables no nos valen. Que durante un tiempo se les ha dejado el beneficio de la duda, pensando que su política podía ser una especie de medicina necesaria para empezar una nueva época, pero que esa excusa ya no les vale, porque, suponiendo que arranquemos algún día, vamos a salir de tan atrás que no nos va a valer de nada.

Que se vaya el de la foto. Que se vaya ya. Que lo devuelvan al corral y saquen al sobrero. 

2 comentarios:

  1. El caso, mi querido Emilio, es que nos hemos quedado sin sobrero.
    Mal vamos, sí.

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    1. Tienes razón, amigo Groucho. En realidad, Rajoy ya es el sobrero. Los españoles devolvimos al corral a Zapatero y nos ha salido un sobrero bastante deficiente. No sé quien es peor. Creo que ninguno de los dos sería capaz de negarse a hacer lo que les dicen (Merkel y los demás) que hay que hacer.

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