viernes, 26 de julio de 2019

855. Que no, que no, que no me he olvidado del prusés

Cómo olvidarlo, si lo tenemos hasta en la sopa. Yo creo que los prusesistas van ganando por goleada. Quiero decir que, una vez constatado que la independensieeee es imposible, su objetivo es ya uno solo: dar mucho por culo. Y lo están consiguiendo. Por eso apoyaron la moción de censura de Pedro Sánchez (para dar por culo) y luego le negaron el voto a los presupuestos (para seguir dando por culo). Recuerdan que un día ETA se propuso socializar el sufrimiento (sic). Pues estos, como son pacíficos (por ahora), en vez de socializar el sufrimiento se han propuesto socializar el coñazo (Lo de la investidura fallida de ayer ya lo analizaremos otro día, que tenía este texto empezado y ya sigo con él. Un solo comentario: la clase política, en su conjunto, ha demostrado no estar a la altura de la sociedad que la sostiene y la vota).

Mi último post partía de una conferencia que había escuchado en el Congreso de la EMA, en Lyon, pero aparte de esto, casi no les conté nada de ese viaje crepuscular, que tal vez sea el último en el que represente al Ayuntamiento de Madrid, salvo por las réplicas del efecto momento de inercia. Es normal que los nuevos responsables del Ayuntamiento se busquen un Secretario del Foreing Office, más próximo a su ideología que yo. Les recuerdo que viajé a Lyon en un momento de vacío de poder, cuando los del anterior gobierno municipal habían huido y los del nuevo no habían llegado. Y, nada más aterrizar en Lyon, me sentí como un viajero del tiempo, que hubiera regresado a la época del señor Álvarez del Manzano. Como entonces, yo, que no soy nadie, representaba en solitario a la ciudad de Madrid. Y, del lado de Barcelona, 15 o 20 personas.

La cosa tiene una explicación. En Barcelona hay un Área Metropolitana, creada en 1987, que sobrevivía mortecina, hasta que en 2009 fue dotada de contenido, personal y presupuesto. Desde entonces está haciendo un trabajo admirable, como el que a mí me gustaría que se hiciera en Madrid pero no se hace por culpa de la Comunidad Autónoma. A ver si lo entienden: una urbe de 3 o más millones de habitantes ha de tener un organismo metropolitano que coordine el transporte, los residuos, o el urbanismo, regido por una dirección técnica no elegida, sino nombrada por el Estado. Como los catalanes se sienten una nación y, aunque no tienen Estado propio, aspiran a tenerlo, pues han creado un área metropolitana. Como las que tienen los chinos en sus cuatro ciudades más grandes, Bei-Jing, Shanghay, Chongqing y Shenzhen, que no tienen provincia y dependen directamente del Partido. Hay organismos de este tipo por todo el mundo. Menos en Madrid, en donde la Comunidad dominada por el PP durante décadas, no ejerce esa coordinación, en una dejación de funciones que todavía va a ir a peor con el gobierno de la señora Díaz Ayuso.

La EMA (European Metropolitan Authorities), es un organismo creado hace unos cinco años por iniciativa expresa de Barcelona. Y Barcelona era la coorganizadora del congreso, a medias con Lyon. Por cierto, que si yo acudí a ese congreso fue precisamente por la insistencia del staff técnico del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), que entendía que Madrid debía estar presente en el evento, aunque nuestra coordinación metropolitana brille por su ausencia (en su día, en tiempos de Franco, existió algo así: la COPLACO, Comisión de Planeamiento y Coordinación, derogada cuando se crearon las comunidades autónomas).

Pero, volviendo a Lyon (que cuenta con un organismo de coordinación que se llama Lyon Metropol, creado hace 40 años), pues lo cierto es que yo me encontré en un lugar en donde los únicos españoles que había eran el numeroso grupo de catalanes, todos independentistas, y me integré con ellos, que ya saben que soy una persona sociable, que encima entiende el catalán bastante bien (trataban de hablar en castellano, en honor mío, pero a veces pasaban de forma natural al catalán, hasta que se daban cuenta y se disculpaban antes de cambiar otra vez). Y la verdad es que eran un grupo de gente educada, respetuosa y cordial, con los que me encontré muy a gusto. Y eso que, en cuanto se acababan las sesiones del congreso y nos íbamos a comer o a cenar, se centraban en la matraca identitaria que les tiene sorbido el seso.

Y no se crean que estos de la delegación catalana eran cualquiera. Sobre el staff técnico del AMB, hay una superestructura política. La presidencia de la AMB la ostenta la alcaldesa de Barcelona, que no vino, Si lo hizo, en cambio, la Vicepresidenta, que es nada menos que la Alcaldesa de San Vicenç dels Horts, Maite Aymerich. Es decir, la persona que sustituyó a Oriol Junqueras cuando este pasó a la política regional. Se lo creerán o no, pero esta señora y yo establecimos una relación de amistad, comprensión y tolerancia extremas, y lo digo sin ironía ninguna. Tanto ella como los demás de la delegación me acogieron en el grupo y hablé bastante con varios de ellos. En general, debo decir que me entendí mejor con los que tenían algún tipo de activismo, afición u objetivo prioritario en sus vidas por encima de la independencia, ante el que esta palidece un poco y ahora se lo explico.

Por ejemplo, Guillem Espriú, Coordinador de Programas Sociales del AMB. Este señor, cada dos o tres frases, se refería a su marido: como dice mi marido, en cuanto a esto mi marido tiene una frase certera, etc. Con esto denotaba todo el rato que para él el independentismo es importante, pero secundario frente a su activismo LGTB (HIJK). Eso le hace tener unas opiniones tal vez algo más matizadas sobre el debate perenne. Por ejemplo, me dijo en confianza que para él el catalán es una lengua en proceso de extinción. Por eso le parece correcto que haya políticas de discriminación positiva, para retrasar en lo posible esa extinción, que ve como inevitable, aunque sin hacer de ello un drama. Hice bastantes buenas migas con él, me dijo que viene con frecuencia a Madrid donde se encuentra muy a gusto y quedamos en que a la próxima me llamaría para tomar algo juntos. Me encantaría, aunque soy consciente de que, a menudo, este tipo de promesas se las lleva el viento.

Estoy citando a todas estas personas con nombre y apellido porque es bastante improbable que lleguen a leer mi blog algún día y, además, todo lo que estoy diciendo de ellos es elogioso. También me entendí a las mil maravillas con Eva García, investigadora sénior del CIDOB, aunque yo le calculo unos 35. Es una mujer muy lista y muy agradable, que no hacía más que llevarse sorpresas conmigo, desde mi misma presencia en Lyon. Por ejemplo, con lo bien que me manejaba con el transporte público y el Google Maps (como en cualquier otra ciudad grande). Su mayor sorpresa fue comprobar que sabía lo que es el CIDOB (el mejor think tank de España, seguido a bastante distancia por el Instituto Elcano de Madrid, los únicos de nuestro país que figuran en los rankings mundiales de think tanks). Con esta mujer, encontré muchos temas de conversación y llegué a la conclusión de que le interesaba más la investigación sociológica y urbana, que otros temas más enojosos. Sin embargo, hablaba catalán con mucha fluidez y estaba a gusto en el grupo. Inconscientemente nos buscábamos siempre para sentarnos juntos en los actos y en las cenas, en mi caso ya se imaginan por qué; en el suyo tal vez por descansar del monotema.

Y luego estaba Ramón Torra, el Gerente del AMB, es decir, el máximo responsable urbanístico. Un personaje profesionalmente de talla mundial. Para este señor, lo primero es el urbanismo y la planificación territorial. Y encontramos que teníamos varios amigos comunes, como Eduardo Leira y Jordi Borja, de quien me contó que está bastante malito. Citaré también a Lia Brum, miembro del secretariado de la red Metrópolis radicada en Barcelona. Esta mujer, con todo su acento catalán me preguntó en un momento dado: –Y vosotros en Madrid ¿no estáis en Metrópolis? –No, nosotros estamos en C40, yo soy el representante de urbanismo en la red. –Osti tú, eso son palabras mayores, C40 es como la primera división de las redes de ciudades. Queda registrado en el blog. Abajo tienen una foto que me hice con casi todos en el festejo de cierre. De derecha a izquierda, Maite Aymerich, Lia Brum, la concejala de urbanismo de Lisboa, el menda, Guillem Espriu y la guapa Eva García, del CIDOB. En primer plano el concejal de urbanismo de Turín y una chica francesa de la organización.


Con Maite hablé mucho, es profesora de primaria y fue la primera persona a la que escuché decir que en los recreos los niños catalanes hablan todos en español, lo mismo que cuando intercambian mensajes con sus móviles (tema que ahora está bastante en los medios). Maite me lo señalaba como indicativo de que es falso eso que pensamos en Madrid de que allí se persigue el castellano. Para mí es una muestra más de los extremos absurdos a que ha llevado el prusés. En general, la teoría que tenían todos sobre el asunto es la siguiente. Ellos son un movimiento cívico que en un momento dado levantaron la mano educadamente para plantear sus aspiraciones, pero el Estado español les respondió con intolerancia, violencia y cárcel. Y lo que hay que hacer es volver a ese primer momento y empezar a hablar. Eso es lo que dicen ellos, que es bastante discutible, pero yo dejo constancia de  ello en el blog.

En cualquier caso, estoy de acuerdo en que es una barbaridad que los presos lleven ya casi dos años entre rejas, por unos delitos que aún no se han sentenciado. Qué quieren que les diga, yo soy una persona que empatiza con cualquiera, a mi me hacen pasar un fin de semana con la familia de Urdangarín y seguro que vuelvo pidiendo su libertad. No soy un broncas y, aunque no estaba de acuerdo con este animoso grupo de patriotas secesionistas, mis opiniones se las pensaba en la cara (parafraseando un genial chiste de El Perich, uno de los mejores humoristas catalanes). Lo que me admira de este movimiento, que tiene detrás a más de dos millones de seguidores, es que no son conscientes de cómo se les ve desde fuera. En ese sentido, tengo un vídeo que no sé si conocen. Sucedió en marzo en un acto del Círculo Ecuestre de Barcelona, un organismo empresarial. Un empresario alemán radicado en Cataluña le canta las cuarenta al señor Torrent y es de ver la expresión que va poniendo.


De vuelta en Madrid, de pronto caí en la cuenta de que no conocía la opinión al respecto del gran Jaume Sisa, uno de los personajes más interesantes del mundillo artístico de Barcelona y un auténtico ídolo para mí. Vean a la izquierda la pinta que tiene este señor con 70 años. Recuerden que un coetáneo de su generación, Pau Riba, decía de él que no necesitaba tomarse tripis, porque de pequeño se había caído en la marmita del ácido, a la manera de Obelix. Y que en plena carrera musical en catalán decidió enterrar su personaje y convertirse en Ricardo Solfa, cantautaor manchego en castellano. Se vino a vivir a Madrid y publicó varios discos con ese registro. Y cuando le entrevistaban y le preguntaban si él no era Sisa, respondía: –No, no, Sisa está internado en un frenopático catalán, yo soy Ricardo Solfa. Hasta llegó a grabar un vídeo, enfundado en una camisa de fuerza, para sostener su teoría. Años después, he encontrado una entrevista reciente con Sisa y no ha defraudado mi expectativa. Le están preguntando de otras cosas y es él el que saca el tema del prusés. El entrevistador le acaba de plantear algo así como que el mundo está echado a perder y va para atrás. Les transcribo la entrevista a partir de su respuesta a esa cuestión:

R: …yo sólo oigo discursos vacíos, tópicos, demagógicos… y se compran esos discursos sin saber cuánto cuestan. La independencia, por ejemplo, nadie dice lo que nos costará y encima nadie lo pregunta. Los catalanes sabemos que todo tiene un precio. Ningún catalán se embarcaría individualmente en un viaje sin preguntar cuándo llegará, y si el desayuno está incluido y el taxi pagado… Es muy curiosa esta dicotomía entre el catalán pragmático y el súper ego social catalán independentista, de “lo queremos todo”. Hay tres formas de pagar ese viaje y ninguna de ellas es del agrado del catalán: que le toquen la cartera, que le toquen la cara o que le toquen el Barça.

P: ¿Y por qué cree que ha cuajado? ¿Por lo ilusionante de su sentido poético?

R: Exactamente. La independencia se ha convertido en una idea poética. La poesía llena los huecos de la realidad ordinaria y ayuda a sobrellevarla, pero en Cataluña se habla, desde la poesía, de la realidad ordinaria, que tiene otras leyes que se han de considerar. Un cantautor puede prometer la luna, un político no, y si lo hace, engaña. Los políticos nos han ocupado el espacio poético. ¿Por qué una gran parte del pueblo catalán ha comprado esta idea sabiendo que es imposible? Sin una guerra o una revolución, esto de la independencia no es posible.

P: ¿No se desobedecerá?

R: No. Bueno, alguno sí lo hará, y cuando le caiga la primera hostia, todo el mundo a comer a casa y a la cama pronto, que mañana abrimos la botiga. Quiénes son nuestros héroes? El señor Esteve, el mossén y el caganer. ¿Se puede ir con esto a algún lugar? Por contra ¿qué héroes tiene España? Un loco que fue por ahí queriendo cambiar el mundo, Don Quijote. El señor Esteve no salió nunca de su tienda. España ha ido sin contemplaciones: si se ha tenido que expulsar judíos, matar moros o aniquilar indios, se ha hecho. En cambio aquí no, somos pacíficos y democráticos, aquí sangre no. La violencia nos repugna y con razón. Pero si lo que de verdad nos gusta es la botiga, la parcela y la parroquia, no nos quejemos, somos lo que somos y nos dan por saco. Tomemos las armas, hagamos la guerra y, si hemos de morir, muramos. Pero esto no nos sale.

Supongo que no les quedará duda de que este señor es un genio. Les dejo de propina su tema más exitoso y conocido: Qualsevol nit pot sortir el sol. Una maravilla, nada menos que de 1975. Buen finde y disfruten de la playa los que puedan.





4 comentarios:

  1. Maravillosa la canción de Sisa. No le imaginaba a usted tan enterado de la cultura catalana como para conocer tanto a este señor. ¿Tal vez los señores con los que se le ve tan contento le han hecho recapacitar sobre su postura sobre el problema catalán?

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    1. La respuesta no está en el viento, sino en el post siguiente.

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  2. A mí también me gusta mucho Sisa y esta canción es preciosa. Pero no sé qué pasa, no veo las imágenes, así que estos videos vienen a ser como si me los ponen por radio. No importa,la imaginación hace su parte, aunque me habría gustado ver la carita del Quim cuando el señor alemán le canta las cuarenta.

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    1. Es por algo de tu WiFi, imagino que relacionado con tu desplazamiento por las vacaciones. Cuando vuelvas a Madrid podrás verlos (y dejarás de ser Unknown para volver a ser Anonimo). El de Sisa es bonito, porque alguien se ha molestado en hacer unos recortables con las siluetas de los diferentes personajes, a los que se va viendo llegar a la mansión donde se da la fiesta delirante que se describe. El otro no tiene mayor interés, sólo ver la cara de póker que ha de mantener el señor Torrent (que no Quim).
      Besos.

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