jueves, 25 de diciembre de 2014

324. Con este rey, podemos

Joder, ya ven qué ingenioso me levanto hoy, oyes, en el día de Navidad del año del señor de 2014. En este momento de transición entre dos tiempos, en que la maquinaria del mundo se detiene para que todos nos dediquemos a ponernos ciegos de cava y langostinos congelados, pues en mi retina permanecen las apariciones públicas recientes de dos personajes que aparentemente comparten muy pocas cosas, pero no menores: la juventud, el optimismo, las ganas de trabajar, el empuje, y la decisión de librarse de ataduras previas, esas que podrían lastrarles en su empeño por proyectar un mundo mejor que el actual. Los dos me han convencido y no me siento por ello un elemento contradictorio, paradójico, bipolar ni esquizofrénico. Hablo, como ya habrán adivinado (ustedes tan perspicaces a pesar de la resaca del cotillón), de Pablo Iglesias y el rey Felipe.

Empiezo por el último. El discurso de anoche de Felipe VI, me parece cojonudo, y así queda consignado en este blog. Precisamente, una de las cosas que más me molestan de este país es el puto cainismo, el que en nuestra tierra resulte casi imposible escuchar una frase como esa: el discurso es cojonudo. Y punto. Sin matices. No señor, aquí preguntas a Juanito Español qué le ha parecido lo que ha hecho Pepito Español, y seguro que le pone cuarenta pegas. El colmo de esta rutina se da entre los arquitectos. ¿Conocen ustedes alguno a quien le pregunten por la obra de cualquiera de sus colegas y conteste sencillamente que es cojonuda? Si conocen alguno, les ruego que me den su correo electrónico, para mandarle un abrazo digital.

Después de años aguantando los aburridos speachs de su padre, en los que a uno se le iba la mente a la comida que esperaba sobre la mesa y el riesgo de que se enfriara, pues el actual rey ha sido concreto y conciso: hay tres problemas gordos en el país, la corrupción, la economía y Cataluña. Por este orden. Pues se afrontan y se comentan, desde el punto de vista neutro que debe adoptar la institución. En 12 minutos. Para que no se nos enfríe la lombarda.

Pero los diarios de esta mañana, compiten en encontrarle peros al olmo del discurso. Vayamos con ellos. El primero: que resultaba muy envarado y poco próximo, a pesar de intentar serlo. Bueno: ¿en qué quedamos? ¿Acaso preferían ustedes la franqueza llana de su padre? ¿Lo de por qué no te callas? ¿Es que en su cuadrilla no había al menos un gracioso que les hacía desternillarse de risa con sus imitaciones de Juan Carlos? En mi opinión, teníamos un rey campechano, al que a veces se le iba un poco la pinza, y ahora tenemos un rey profesional. Tengan por seguro que a este no lo van a pillar cazando leones en compañía de una rubia teñida.

Segunda crítica: que movía mucho las manos. Como orador frecuente en público, les puedo asegurar que la gimnasia gestual es básica para resultar convincente y, sobre todo, didáctico. Lo que hizo ayer Felipe es intentar explicar unos conceptos sencillos, sintéticos y a la vez fundamentales. ¿Qué querían, que tuviera las manos pegadas a las perneras del pantalón con superglú? Les recuerdo que al primer Julio Iglesias, para sus actuaciones en Eurovisión, le confeccionaban chaquetas sin bolsillos, para que no escondiera unas manos que le sobraban todo el rato, porque no sabía qué hacer con ellas. Y que el tipo que peor ha movido las manos (la mano, para ser exacto) en los últimos tiempos, ha sido Zapatero, que parecía estar cortando un carré de chuletillas de cordero en una carnicería. Respecto al tema de las formas y la escenografía, no debemos olvidar que este señor está casado con una locutora de televisión, bastante inteligente en mi opinión, que conoce las claves del medio y las formas de resultar convincente y hacerse con el auditorio.

Y la siguiente de las críticas: que no ha hecho referencia a su hermana la infanta imputada. Ese es un problema del oyente, que no ha sabido, o no ha querido escuchar dicha alusión. A mí en concreto me hubiera molestado que hiciera una referencia más directa. Como tampoco me interesa saber si le duele un pie o si sufre un sarpullido en la axila derecha. Es el discurso del rey, no el del ciudadano Felipe. Y yo me siento de su lado, porque, de facto, es el jefe del estado de un país en el que yo puedo escribir lo que he escrito hasta aquí, sin miedo a que se me tache de irreverente. Si estuviéramos en China o en Corea del Norte, seguramente se me sometería a un acoso institucional a partir de mañana, perdería mi trabajo en el Ayuntamiento y acabaría mendigando. Y si estuviéramos en Venezuela, a lo peor hasta me daban un tiro en cuanto asomara a la calle Atocha.

Y desde luego que su referencia a la cuestión catalana me parece oportuna y acertada. ¿Acaso no es esencialmente una cuestión de sentimientos? Recuerden que los catalanes votaron mayoritariamente un Estatuto de Autonomía, el último, que luego fue refrendado en las Cortes españolas y que poco después fue impugnado en los tribunales por el señor Rajoy en persona, en nombre de su partido. Y que ese hecho resultó tan ofensivo para los catalanes como para que muchos de ellos se convirtieran al soberanismo, sumándose al porcentaje tradicional de separatistas y llegando a conformar una masa crítica, suficiente para que el clan Pujol-Mas vislumbrara una vía de escape al tinglado de corrupción e ineficacia en el que habían sumido a su tierra. Además de Artur Mas, el principal impulsor del secesionismo es el señor Rajoy.

Y eso es lo que Pablo Iglesias ha ido a decir a Cataluña, algo que nadie había hecho con esa rotundidad hasta ahora. Sí, señor, con dos cojones. El bueno de Pablo ha ido a Barcelona y, con la coleta a los vientos que bajan del Parc de la Collserola, ha proclamado que Rajoy y Más son la misma mierda y que nunca les dará un abrazo. Yo tenía mis dudas y mis reservas sobre Podemos, como ha quedado consignado en este blog, pero, con este gesto, me han ganado. Este señor ha dicho en público lo que yo vengo escribiendo hace más de dos años en mi blog: que no se puede defender el nacionalismo desde una postura progresista y de izquierda. Si no cambio de idea, estos señores tienen mi voto y el de muchos como yo, que no somos revolucionarios ni antisistema, pero que compartimos un objetivo común: darle una patada en el culo a los del PP y a los del PSOE, para que se vayan conjuntamente a la mierda con sus tarjetas black y su miseria moral. Hay que echarlos de las instituciones para poder edificar algo en el erial ideológico que nos van a dejar.

Y meto en el mismo saco a los de la Izquierda Desunida, que han estado callados sobre lo fundamental, a cambio de las migajas del banquete. La verdadera revolución vendrá con gente como Pablo Iglesias y Ada Colau. Hace falta que esta gente conquiste el Palacio de Invierno y abra las ventanas para que entre aire fresco. Lo único que puede frenarles es la desunión: que vaya por un lado Podemos, por otro Guanyem, por otro Equo, etc. Desde aquí les pido un esfuerzo para desterrar personalismos y aglutinarse en propuestas unitarias. De esa forma pueden ganar. Aunque hemos de resignarnos a un hecho irrebatible: la izquierda lleva en su esencia la desunión, porque la izquierda parte de la reflexión y el análisis y eso conlleva los matices y las diferencias. Algo que no sucede a los de la derecha. Por eso votan todos juntos, como los borregos, y al final ganan.

Pues eso: que en este blog siempre tendrán buena acogida los optimistas, los valientes y los que miran hacia adelante. Los dos personajes de los que he hablado en este post tienen mi aplauso y mi apoyo. Queda dicho. Por lo demás, que sigan ustedes bien, en la travesía de estos días de interregno que no hemos hecho sino empezar a surcar. Aun nos quedan dos semanas y media de toque de zambomba. Paciencia y a por ellos, oe, oe, oe.  


12 comentarios:

  1. Se ha olvidado usted de UPyD. Un partido que no está manchado por la corrupción.

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    1. Qué bueno que haya tanto comentario, en estos días en que los excesos a que sometemos al estómago quitan tiempo para dedicar a blogs y similares. Deduzco por la proximidad de hora que este comentario y el siguiente proceden de la misma pluma y que quiere usted chincharme para que suelte algún exabrupto menos amable en estas fechas navideñas. UPyD es un grupo del que ya he dicho todo lo que puedo decir. Que es un partido que parte (mola eso del punto de partida del partido) de los deseos de revancha de una señora despechada contra su anterior grupo político. Que, de entrada tuvo la virtud de ocupar un espacio vacío en el espectro desde la desaparición del CDS. Que por eso generó expectativas, que ahora se estàn desvaneciendo, porque el españolito medio no es tonto y a esta señora se le ve cada vez más la patita. Que ya dije que me identifico bastante con las ideas de centro y que podría haberles votado si tuvieran otro jefe de filas. Y que la simple contemplación de la cara de esta señora en la tele me produce una pirosis gástrica muy superior a la que generan los banquetes navideños. Ya me lo ha hecho usted repetir todo. Así que felices pascuas y procure que no le repitan las próximas cenas.

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  2. Realmente sorprende su apoyo a una institución tan caduca como la monarquía, en un momento en que la familia que ostenta la potestad de reinar, encima de forma hereditaria, pues no está precisamente pasando por una fase en que se merezca el respeto del pueblo español.

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    1. Aplíquese la introducción de la respuesta anterior, si es usted un comentarista diferente, que no lo creo. Desde un punto de vista teórico, la idea de la monarquía no se sostiene, como tampoco la de la república con presidente y tantas otras instituciones. Yo ya me he pronunciado por un estado con una sola figura al frente, renovada cada cuatro años o los que sean. Como en USA. Yo no soy un analista político, sólo hablo aquí de de sensaciones y sentimientos. El sentimiento que me produjo escuchar a estos dos personajes fue positivo. Y el que me ha producido Rajoy ayer es negativo, lo mismo que la réplica del lider del PSOE, cuyo nombre ni siquiera me viene a la boca de forma automática. Creo que hay que barrer con toda esa casta y con toda esa caspa. Los dos grandes monstruos del bipartidismo son una antigualla. Y lo mismo pasa con IU y con UPyD: para mí son igual de castosos y acabo de inventarme un adjetivo cojonudo. Felices pascuas de nuevo.

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  3. Amigo, eso de que la derecha vota sin reflexionar es muy gracioso, pero suena más a hallazgo de última hora en una discusión de barra de bar, tras una ingesta importante de alcohol. ¿O quizá te has olvidado de tomar la medicación?

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    1. Es una reflexión a la carrera, como todas las mías, y me alegro de que te parezca graciosa. Yo creo que los españoles son mayoritariamente progresistas y quieren reformar muchas cosas con tranquilidad pero con constancia. Cuando la izquierda ha sabido presentarse unida, ha arrasado: véase los 12 millones de votos al PSOE en 1982 y los 14 años de estabilidad subsiguientes. Pero el votante progresista suele enfrentarse a una variedad de opciones que debilitan sus resultados y además es proclive a la abstención, si huele la impostura. El votante conservador sólo tiene una opción y no suele fallar en las urnas. Incluso tapándoe la nariz por el mal olor, pero al final vota. A eso me refería. Felices pascuas también para ti.

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  4. Querido Emilio. Vas adelantando por la izquierda, vas como un tiro por el centro (con Podemos tengo claro del todo por donde van a salir) o es una pirueta literaria que desarrollarás de aquí a las elecciones. En cualquier caso es una muestra de juventud mental no habitual a nuestras edades, que ya podíamos adjetivar de provectas (a que te gusta la palabra).
    Un abrazo y feliz año.

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  5. Querido Paco, me alegra que sigas entrando a leer mis paridas. Como le he dicho al de antes, no soy un analista político y soy un pronosticador nefasto. Ni puta idea de lo que va a pasar, ni de lo que voy a votar. Tengo amigos muy ilusionados con Podemos y se trata de un grupo que recoge el impulso del 15-M. Ya veremos cómo acaba. Mis amigos no son menos provectos que nosotros y sin embargo han logrado ilusionarse con el asunto. Yo me siento un mero espectador, que de vez en cuando aplaude un solo o una proclama concreta.
    Por lo demás, felices fiestas y que el año que viene sea para ti por lo menos como este, si no mejor.

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  6. En el comentario se me coló, o deslizó, que es más fino, una errata. Quería decir: "con Podemos NO tengo claro del todo por donde van a salir".
    Por otra parte el comentario no era referido nada a lo político sino a la actitud ante la vida, lo político servía como excusa.
    Un abrazo.

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    1. Estamos de acuerdo, como no podía ser de otra manera. De aquí a las elecciones estaremos pendientes de los detalles. A dos gallegos desconfiados como tu y yo no nos la van a dar con queso tan facilmente.
      Un fuerte abrazo.

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  7. No me ha parecido justo que metas a IU en el mismo saco que a los "castosos" (cojonudo neologismo). IU ha reaccionado como un rayo fulminando a sus corruptos, y Cayo se ha hecho a un lado para dejar paso al veinteañero Garzón; por contra, Rajoy mandaba mensajitos de amor a Bárcenas mientras entraba en a cárcel y P. Sánchez bastante tiene con sortear los escollos que le ponen los suyos.

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    1. Pues lo siento, pero para mí son igual que el PPSOE. Eso de la reacción fulminante es para la galería. Los poseedores de tarjetas black, tanto de IU como de CCOO han estado callados y chupando del bote hasta el minuto mismo en que se ha desvelado el escándalo. El dinero los ha pillado a todos por igual.

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