miércoles, 19 de septiembre de 2012

1. Hágase la luz


Un blog inicio en este instante
Y en mi vida me he visto en tal aprieto
¿Quizá me siento viejo y obsoleto?
¿O sólo es una huida hacia delante?

Dejemos los ripios en endecasílabo. Después de casi 30 años de correr por el Retiro y otros paisajes madrileños, me ha entrado el gusanillo de hablar de las cosas que me van viniendo a la cabeza, mientras corro. Será este un espacio abierto, en donde se hablará de literatura, de cine, de actualidad, del Deportivo de la Coruña. De recuerdos, de viejas anécdotas, de amigos lejanos, de anhelos no cumplidos. Y, por supuesto, de la penuria esa que nos invade, agazapada en las noticias económicas. Por mucho que nos recorten, no van a conseguir que nos desanimemos.

Este es el blog del corredor callejero, que piensa seguir corriendo con esfuerzo renovado cada día, luchando por mantener el ánimo y el sentido del humor. Ya sé que la cosa no está para bromas. Nos lo están quitando todo, el trabajo, la Sanidad, la enseñanza pública, las pensiones, las vacaciones, los moscosos, los viajes, el cine. Pero hay que seguir peleando. Peor están los marroquíes, que se siguen jugando la vida en las pateras para venir a esta tierra de nuestras desdichas. Y los africanos, y la mayoría de los indios, chinos y sudamericanos. Esta Europa maravillosa que nos tocó disfrutar hasta el año pasado, no ha muerto del todo. Cuidemos con mimo lo que queda.

El sentido del humor es un arma. No la perdamos. Desde aquí proclamo varias máximas. Nos quitarán la bicicleta, pero no podrán quitarnos los kilómetros que hemos pedaleado. Nos han subido el IVA de los chuches, pero seguiremos tomando cañas y vermús de grifo hasta donde llegue el último céntimo, y después nos arreglaremos como podamos. Nos van a dar (con perdón) por el culo, pero nunca conseguirán que digamos que nos ha gustado. Y en último lugar: ni una sola vez ha sucedido que después de diluviar no escampe.

En esta época de cambios los ciudadanos tienen que organizarse, y a mí me pilla ya un poco mayor, y además tengo una cierta tendencia a la soledad y a la misantropía. Pero desde este blog intentaré aportar mi granito de arena, a base de observar el mundo desde el punto de vista del espectador que asiste estupefacto a la debacle. Del profano que sabe un poquito de todo y no es especialista de nada. Del graduado en Gramática Parda, la que se aprende en la calle, qué pasa, tío. Con un punto de vista irónico, despistado, irreverente, políticamente incorrecto muchas veces, pero entreverado siempre de una cierta ternura. Y si alguien se siente molesto u ofendido, no tendré el menor inconveniente en rectificar; ya saben: “Lo siento mucho, me he equivocado, no volverá a suceder”. Rectificar es de sabios.

Mis textos serán contradictorios y llenos de dudas, idas y venidas, dimes y diretes. A estas alturas estoy seguro de muy pocas cosas. Dudo de la mayoría. En el mundo actual, vivimos bajo el bombardeo de una lluvia ácida de informaciones y datos que nos llegan por todos lados. En medio del maremágnum es difícil a veces orientarse, uno tiene que moverse a tientas, hay mucha manipulación informativa, muchas opiniones de conveniencia, mucha hipocresía, en suma. Por eso es bueno escuchar opiniones a la contra. Las opiniones a la contra ayudan a acercarse a la verdadera naturaleza de las cosas y los sucesos.

A pesar de fascitis plantares, condromalacias, ligamentos hechos puré, meniscos estragados y otras delicias turcas de la vejez: SEGUIREMOS CORRIENDO.

 

4 comentarios:

  1. Bueno, soy yo mismo, estoy intentando averiguar cómo se hacen comentarios y que se queden.

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  2. Muy bien, está tirado, no sé por qué la gente no lo sabe hacer. Sólo hay que pinchar arriba en la entrada concreta de que se trate y escrbir abajo. Luego, dar a "publicar"

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  3. Seguiremos aguantando, seguiremos corriendo

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  4. Gracias... Aquí nació una leyenda

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