Mi
agenda para el mes de mayo está cuajadita-cuajadita. Asusta, realmente. Ayer
lunes, día 6, tuvimos la primera sesión del Jurado de Reinventing Cities, de
cuyo resultado no puedo hablar, pero que nos llevó toda la
mañana desde las 9.00. Tuve que comer algo deprisa y corriendo, para llegar a tiempo a la cita
que tenía a las 16.30 en el Matadero con un importante agente inmobiliario
chino, el señor Jia Hui, socio del bufete de abogados De Heng Law Offices, una
de las oficinas con mayor actividad en temas urbanísticos de Bei-Jing, antes
llamada Pekín. Este caballero, al que ven aquí a la izquierda, venía invitado
por la Oficina
de Apoyo al Inversor Extranjero, de la que soy colaborador asiduo desde su
creación en esta legislatura. Por la mañana lo tuvieron de reunión en reunión
con diversas empresas y entidades financieras (lleva toda la semana al mismo
ritmo), pero por la tarde había expresado su voluntad de visitar un gran
proyecto urbanístico con alguien que se lo explicara debidamente. Había
estudiado en Oxford, así que manejaba un inglés muy aseado con el que nos
entendimos perfectamente. Nos sentamos en una mesa de madera a la sombra para ver mi presentación sobre Madrid Río en un ordenador y luego dimos un paseo no muy largo.
Hoy
martes tenía una mañana más tranquila, lo que me ha permitido bajar a comer algo a la una y regresar luego a la oficina, de donde me he ido a las 16.00 en el coche. Tras descansar en casa menos de media hora, me he puesto mi equipación deportiva y he salido a hacer
mis cinco kilómetros por el Retiro. Y tras ducharme y vestirme de nuevo, he cruzado la calle hasta la cantina del Medialab, en donde estaba convocado a las 19.00 el acto de arranque de la campaña de Carmena-Errejón en el distrito Centro. Por cierto que he presenciado una escena que nunca me había tocado ver y que me gustaría que se generalizara. Nada más empezar a hablar la oradora, ha dicho algo así como "estamos encantados y encantadas de que hayáis venido todos y todas". En ese momento, un señor de mi edad, con barba canosa y cara de poquita broma, se ha levantado y la ha interrumpido, diciendo: –Por favor, ¿podrías dirigirte únicamente a todos, o únicamente a todas, pero no a todos y a todas? Es que no os dais cuenta de que es un coñazo insufrible, algunos ya no aguantamos más. La oradora, se ha cortado un poco, ha dicho algunas cosas inconexas sobre que también estamos construyendo un lenguaje innovador y luego ha continuado hablando todo el rato en femenino. Por mi parte, desde este blog le digo al caballero de la barba blanca que olé sus cojones.
Al finalizar el acto, me he subido a casa a escribir este post, antes de cenar, que tengo que acostarme pronto, para poder madrugar mañana. Porque me espera otra jornada de aupa, empezando por la segunda sesión del Jurado de Reinventing, con la que probablemente demos por finalizado este proyecto, aunque cabe la posibilidad de que nos reunamos un tercer día si resulta necesario. De nuevo tengo después una cita a las 16.30, en esta ocasión en Medialab, donde he quedado a merendar con el grupo de vecinos con los que colaboré en el proyecto de Nuevos Espacios parala Movilidad , dentro del
programa Madrid Escucha. Nos lo pasamos tan bien que nos hemos hecho amigos y
hemos decidido seguir en contacto. Normalmente hubiéramos quedado más tarde,
para unas cervezas, pero el que no podía era yo. A las siete tengo reunión de
la comunidad de propietarios de mi casa. Es una reunión extraordinaria, a
petición mía, para ver si consigo que me paguen el arreglo de la fachada, que
es por cuenta comunitaria.
Al finalizar el acto, me he subido a casa a escribir este post, antes de cenar, que tengo que acostarme pronto, para poder madrugar mañana. Porque me espera otra jornada de aupa, empezando por la segunda sesión del Jurado de Reinventing, con la que probablemente demos por finalizado este proyecto, aunque cabe la posibilidad de que nos reunamos un tercer día si resulta necesario. De nuevo tengo después una cita a las 16.30, en esta ocasión en Medialab, donde he quedado a merendar con el grupo de vecinos con los que colaboré en el proyecto de Nuevos Espacios para
El
jueves volveré a tener un día tranquilo, lo que tal vez me permita correr y escribir de nuevo. Mi única cita de ese día es a las seis de la tarde en el concesionario de Toyota, para llevar mi viejo Auris, dejarlo allí y traerme de vuelta mi flamante Corolla nuevecito. El viernes día 10, tengo por la mañana una actuación estelar en la Dirección General
de Planificación Estratégica a la que pertenezco. Resulta que un día le comenté
a mi jefa que, dado que estoy todo el rato contando batallitas a los
extranjeros que vienen, me gustaría un día contárselas también a los
compañeros, para pasar un buen rato y tomarnos luego un piscolabis. Sería una
forma de irme despidiendo de un trabajo y un grupo del que por edad me voy a
tener que retirar más pronto que tarde. Y un modo también de que estas
historias que cuento no se pierdan como lágrimas en la lluvia. Mi jefa me tomó
la palabra y me prometió dedicar a ello algunos viernes, una vez que el volumen
de trabajo vaya bajando con motivo de las elecciones. Así que este viernes
tendremos primero una hora para contar a todo el mundo lo que ha sido Reinventing Cities, que haremos a medias los tres mosqueteros del proyecto. Y, después, dispondré de una hora para hablarles a mis compañeros de lo que yo quiera. Creo
que me centraré en la importancia del agua en el origen de Madrid y a lo largo
de su historia. Un tema interesante que tengo preparado, con imágenes,
referencias y datos. Cerraremos la semana lectiva con un vinito.
Si
se creen que el sábado tendré descanso, están muy equivocados. A las 10 tengo
que estar en el Ateneo, para participar en un encuentro con urbanistas europeos
invitados a Madrid con motivo de la conferencia anual de AETU, Asociación
Española de Técnicos Urbanistas. Mi intervención no es hasta las 11, pero a las
10 el Ateneo ofrece a los que quieran una visita guiada a su sede, seguida de un café. Esta
visita guiada me interesa mucho, he visto el Ateneo por mi cuenta muchas veces,
pero sin que nadie me lo explique. Es un lugar lleno de historia, del que mi
padre fue socio en los tiempos pre-republicanos, lo que le permitió escuchar en
directo a Unamuno, Baroja, Ortega, Marañón y tantos otros. De 11 a 11.30 tendremos un exiguo
margen para hablar del urbanismo de Madrid, en inglés, a tercios otros dos oradores y yo. A mí me toca en último lugar, para contar Madrid Río, por
lo que me temo que me tendré que guardar la mayor parte de mi charla para
dársela sobre la marcha en la visita posterior. El grupo se prevé entre 30 y 60
personas, según me dicen. El plan es bajar luego desde el Ateneo al Paseo del
Prado, caminar hasta Cibeles, ver la sede del Ayuntamiento y después llevarles
por la nueva Gran Vía arriba, hasta Callao, donde cogeremos el Metro a Legazpi,
para mostrarles el Matadero y Madrid Río y finalizar con una comida colectiva.
El
lunes 13, tendré que salir otra vez precipitadamente del curre, para estar a
las 15.00 en la Escuela
de Arquitectura, en cuyo salón de grados tengo una clase de una hora en inglés, para explicar las nuevas líneas de trabajo del equipo de gobierno municipal, a un curso de
postgrado del Politécnico de Milán, que vienen a través del máster que dirige
mi amiga Ester Higueras, y en el que colabora desde su puesto de catedrático
emérito el gran Julio Pozueta, de cuya charla en el Ateneo les hablé
recientemente. El martes 14 tengo una nueva cita con este grupo a las 16.00,
esta vez en el salón de actos de la
Junta de Arganzuela, para contarles el Madrid Río y dar luego
un paseo por el parque.
Tras
el parón del miércoles 15 por la festividad de San Isidro, el jueves 16 he de dedicarlo entero al CAUE, Conseil de l’Architecture, l’Urbanisme
et l’Environment del Alto Sena. Este organismo ha montado un viaje de
libre inscripción para arquitectos por Madrid y Salamanca. Los organizadores
son Marie Christine Duriez y mi amigo Joris Fromet, que vinieron en una visita
preparatoria en enero y a los que visité en París en febrero, en sus oficinas
más allá de La Défense.
También serán unos 30 o 40. Por la mañana me toca darles una charla de una
hora en el COAM, esta vez en francés, sobre el urbanismo de
Madrid, tras una breve (espero) introducción del ya por poco tiempo Decano, mi
también amigo José María Ezquiaga. Y por la tarde visitaremos Madrid Río. Este grupo seguramente me invitará a cenar; esa fue mi respuesta
cuando me preguntaron cuánto quería cobrar por mis servicios.
Como
ven, otra semana repleta de festejos la que empieza el día 13. Y para colmo, el
domingo 19 tengo previsto correr la
Carrera de la Fundación Mutualidad de la Abogacía , 5 kilómetros por el
Parque Juan Carlos Primero. He vuelto a recuperar el entrenamiento para poder hacer algunas de estas carreritas, lo que, con 68 años cumplidos, es algo provechoso y
meritorio. Pero la última semana de mayo no será menos entretenida. El martes
21 salgo en vuelo a Oslo, con mi jefa y mi compañera M. para participar el 22
en el acto de proclamación de los premios de Reinventing Cities y en el fastuoso cóctel
posterior. Regresaremos el jueves 23 por la noche. Luego, las elecciones
locales del domingo 26, en las que se juega mi futuro. El resultado será determinante para saber si voy a seguir en esta vorágine o me retiro ya a mis regios aposentos para siempre. Por último, como
colofón de este intenso mes, el martes 30, tengo una nueva sesión de Billar de Letras,
para analizar el libro que estoy leyendo ahora mismo: Perdón, de la joven escritora noruega Ida Hegazi Høyer, que ganó
con ella el Premio de la
Unión Europea de Literatura.
Cuando
a mi anciana tía Lola la poníamos, de niños, al corriente de una larga relación de
actividades que teníamos en marcha, normalmente pedía tiempo: –Espera, espera. Dime una cosa. Todo eso que me cuentas, ¿lo estás haciendo por
gusto? Ella era de otro siglo, no entendía nada de lo que le contábamos y
necesitaba precisar esa locución adverbial, para situarse y saber si nos tenía que decir: –¡Qué bien! o por el
contrario: –¡Qué faena! De ahí su
discreta indagación. Mi tía Lola murió en 1976, pero yo todavía escucho su voz
haciéndome esa pregunta. Y me gustaría decirle que, por supuesto, toda esta
actividad frenética que desarrollo en estos últimos tiempos, no sólo la estoy haciendo por gusto, sino que es lo que me
mantiene vivo y pasándomelo de puta madre. Ya saben además que sarna con gusto
no pica. Sean felices.
Bueno, yo pensaba acostarme temprano, pero he puesto la radio, he visto que el Barça estaba a punto de palmar y me enganchado. Cuando finalmente ha perdido, me he puesto a dar cortes de mangas por el pasillo y por un pelo no se me ha salido disparado el clavo de titanio del brazo, también conocido como el General De Gaulle. Llevo todo el año esperando que el Barça perdiera. Juega fatal y lo que pasa es que gana por tener en sus filas al mejor jugador de la Historia. Esta vez no ha funcionado. Que se jodan. Yo siempre fui del Liverpool. Buenas noches.
ResponderEliminarEl dia 9 a las siete coloquio luis Rodríguez Avial y leiva sobre Chamartín en la Casa Encendida. Yo te lo cuento, que veo que te aburres😉
ResponderEliminarNos veremos allí, espero. Luis es amigo mío, fue mi jefe en unos años inolvidables, seguimos en contacto y le aprecio sinceramente. En cuanto a Leiva, supongo que no te refieres al famoso cantante indie o lo que sea, sino a Eduardo Leira, eminente urbanista a quien también aprecio.
EliminarGracias por recordármelo.