viernes, 3 de mayo de 2019

832. I read the news today, oh boy

En 1967 los Beatles publicaron su obra maestra Sargent Pepper’s Lonely Hearts Club Band, el disco que revolucionó la música, que marcó un antes y un después en el rock. Se hicieron múltiples interpretaciones sobre su significado, al margen de su calidad musical indiscutible. Una de las teorías más extendidas es que viene a contarnos la experiencia de un viaje en LSD. Los tipos se toman un tripi, y se encierran a tener vivencias sónicas y visuales, lo que se expresa en la mayor parte del disco, la que empieza y acaba con las dos versiones de la canción que le da título: Sargent Pepper’s, que es la primera y también la penúltima. Acabada la experiencia, salen a la calle y esto es lo que cuenta la canción A day in the life, que cierra el disco. Hace más de 50 años de esto. No había entonces Internet, ni Google, ni Youtube. Hace dos o tres años, alguien elaboró un vídeo de apoyo visual a esta extraordinaria pieza, mezclando de forma un tanto lisérgica imágenes de entonces. Podemos ver a los cuatro de Liverpool, pero también a sus chicas, a los Stones, a Clapton, a Donovan y a otros. El resultado es un poco Lazarov, pero resulta efectivo. Youtube no me deja añadir la pantalla al post, así que han de pinchar AQUÍ para disfrutarlo.

Yo también he leído las noticias esta mañana, oh boy, y me he encontrado con que sigue la bronca pre y post-electoral. El PP parece ser el partido que ha resultado más tocado. Su secretario general ha fraCasado, y los periódicos hablan de él como de un pato cojo, en terminología yanqui, o de uno de esos entrenadores del fútbol a los que su club proclama que va a mantener contra viento y marea. Cuando el club sale en público a decir que no pasa nada, que el entrenador tiene toda la confianza de la directiva, malo. Lo que de verdad se está diciendo es que se le deja hasta el partido siguiente. Pero que, como la vuelva a cagar, está fuera. Casado es ahora Lopetegui en la jornada 10 de la Liga a punto de terminar.

En casos de derrota tan amplia como la de Casado el fraCasado, lo que se hace siempre es echar al entrenador. A mí me alegraría que recuperase terreno en las locales y autonómicas, el país necesita un partido de derechas serio, con cuadros y con experiencia. No como Ciudadanosboludos. Pero Casado actúa con la precipitación de los entrenadores en la cuerda floja. Quién se va a creer que ahora va a emprender (¡otra vez!) el viaje al centro, cuando el mismo viernes antes de las elecciones declaró que no le importaría que Vox entrara en su gobierno. En estas tesituras hay entrenadores que prueban a cambiar el esquema de juego, traicionando su filosofía, y otros que siguen con su esquema y mueren con él. Pero todos suelen acabar mal.

Por contra, todo el mundo alaba la estrategia de Rivera. Qué tipo tan clarividente, oyes. Cómo lo ha hecho de bien. A mí, sin embargo, me parece que también ha fraCasado. Porque este señor dijo que él y su partido habían nacido (sic) con el único objetivo en la vida de echar del poder a Sánchez y los que son como él. Pueden ustedes repasar la prensa  y verán que fue eso lo que dijo. Así que, si uno nace con un objetivo y no lo consigue, difícilmente se le puede considerar un ganador. Pero es que su partido tenía otros dos objetivos: gobernar y sorpassar al PP. Tampoco los ha conseguido. Gobernar no puede, porque Rivera ha jurado no pactar con el PSOE ni bajo tortura. Y, a pesar del estirón que ha dado, no ha logrado ser más alto que el PP más bajito de toda su historia. Para ese burro no hacían falta tantas alforjas. A cambio de nada, Rivera se ha cargado al partido de centro que eran y lo ha convertido en un PP apócrifo.

Reconozco que no soy imparcial con este señor, que ahora mismo me resulta tan odioso como Mourinho. Mi objetivo, como ya saben es que la señora Carmena salga reelegida y creo que Ciudadanospedorros es ahora mismo el principal enemigo. El PP ha salido al ruedo con el hándicap que suponen sus candidatos madrileños. Martínez Almeida es un tipo agradable y mentalmente ágil, por lo que le pude ver en directo en algunas (contadas) ocasiones, pero no tiene el menor carisma. No se lo imagina uno de alcalde. Y la señora Ayuso es patética. Encefalograma plano. Tras declarar que los atascos eran una seña de identidad de Madrid y que la Señora Carmena los está eliminando, ahora ha proclamado que los votos que se fueron a Vox y a Ciudadanos están volviendo. Lo nota ella. Se asoma a la ventana y, por en medio del atasco, puede ver como los votos vienen corriendo de vuelta al PP, con sus dos patitas.

Por lo demás, Iglesias ya se ha quitado la piel de cordero y ha empezado a dar por culo con que quiere entrar en el gobierno. Era de esperar. Ya saben que, mientras este señor no apoye públicamente al tándem Carmena-Errejón, no va a recuperar mi estima. Y eso que, a la vista de dónde ha terminado Rivera, entiendo que se pueda sentir ahora muy satisfecho de haber torpedeado su acuerdo con Sánchez en 2016. Más de un millón de españoles, entre ellos yo, le retiramos nuestro voto entonces, porque no entendimos su postura. Pero tal vez tuviera razón. En fin, que en esto de las elecciones a doble vuelta, sólo hemos pasado el partido de ida. Yo tengo pendiente explicarles por qué apoyo a la señora Carmena, pero tal vez esta semana sea un buen momento para el descanso, antes de la batalla que viene. Como ya dije, todas las semanas deberían ser como esta: no sólo con fin-de-semana, sino también con medio-de-semana.

Con esto de los puentes, a mí se me concentra la actividad en los días lectivos. Les pongo de ejemplo extremo el pasado martes día 30. Fui a trabajar en Metro, y estuve allí toda la mañana rematando la organización del Jurado de la segunda fase de Reinventing Cities, que habrá de elegir los ganadores de las cuatro parcelas a concurso, a celebrar a partir de este lunes, día 6. A mediodía, me fui en coche con una compañera hasta el Museo del Traje, al lado de la Escuela de Arquitectura. Allí teníamos una comida de trabajo para cerrar el programa de la Jornada Anual de AETU, la asociación de técnicos urbanistas de la que soy miembro y que va a reunir muy pronto a un montón de urbanistas extranjeros. Yo soy uno de los oradores elegidos para contarles algo en el Ateneo el sábado día 11 y acompañarles luego a un paseo por Madrid, con una comida final. Ya les he adelantado que en los próximos días va a haber sobredosis de actos de este tipo en los que se cuenta conmigo.

Después de comer, me fui andando hasta Moncloa, Argüelles y Malasaña. Un largo y agradable paseo por este Madrid primaveral. Me quedó margen para tomarme una pinta de cerveza en la plaza del 2 de Mayo, antes de sumarme al Club de Lectura Billar de Letras, donde estuvimos dos horas destripando el libro Apegos feroces de Vivian Gornick, en el que esta activista política y feminista cuenta sus paseos con su madre octogenaria por las calles de Nueva York, a la vez que recuerda su infancia en un barrio judío del Bronx. El libro está escrito en 1987, aunque se ha publicado en España el año pasado. Así que la madre nació con el siglo XX. Y entre ella y su hija independiente y activista hay una solución de continuidad mental y anímica brutal. Vivian ha vivido mucho y lejos. Ahora ha vuelto y acompaña a pasear a su madre, con la que se llevó siempre mal. Como ejemplo de lo que hablan estas dos mujeres, les voy a transcribir un diálogo entre ambas (página 64). Acaban de encontrarse al hijo de una de sus antiguas vecinas del Bronx, manifiestamente gay.

–Dime una cosa –dice mi madre–. ¿Maddy es eso que llaman homosexual?
–Sí –contesto.
–¿Y qué hacen los homosexuales?
–Pues lo mismo que tú, mamá.
–¿A qué te refieres?
–Follan igual que tú.
–¿Y cómo lo hacen? ¿Por dónde?
–Por el culo.
–Oh. Eso debe de doler.
–A veces sí, pero la mayoría no.
–¿Y se casan? –me dice riéndose.
–Algunos sí, pero la mayoría no.
–¿Y se sienten solos?
–Tan solos como nosotras, mamá.



Esta foto nos la hizo nuestro líder Ronaldo Menéndez al final de la sesión. Como pueden ver, los hombres estamos en minoría absoluta, somos tres veces menos, como en cualquier actividad que no tenga que ver con el fútbol.  Y eso sin contar a mi amiga peruana Claudia Sánchez Morzán, que sigue el club desde Berlín por Skype, y a la que pueden ver en el ordenador abajo a la derecha. Desde el club me acerqué a la plaza de San Ildefonso. Como parte de las Fiestas del 2 de mayo estaba tocando un grupo colombiano de salsa electrónica que se hacen llamar Arepa Franklyn. Estuve un rato escuchándolos con una última cerveza y luego seguí caminando hacia mi casa, cerca de Atocha, de dónde había salido por la mañana temprano. Una última caminata en el calor de la noche. Esto es para mí, últimamente, A day in the life. Me acosté tarde, pero al otro día empezaba el medio-de-semana. He de añadir que he empezado a correr de nuevo por el Retiro tras tres meses de abstinencia. Y que la semana anterior tuve tres tardes dedicadas al encuentro colaborativo Madrid Escucha, que terminaron con la presentación el jueves de nuestro prototipo, parido con los ciudadanos. Les dejo de despedida el vídeo que hemos editado de esta actividad. Buen finde. 


lunes, 29 de abril de 2019

831. Valoraciones en caliente

Dijimos el otro día que la música es lo mejor para olvidarse del coñazo de la política. Mientras yo escribía mi post, Sheryl Crow cantaba en el homenaje que se le tributó a Linda Rondstadt en el Tribeca Film Festival de Nueva York. Aquí tienen uno de los temas que interpretó, para que se solacen antes de entrar en harina. Música de la buena. Así se las gasta esta mujer, en plena forma a sus 57 años. Y luego les extraña que esté enamorado de ella.


Pero ayer hubo Elecciones Generales y algo hay que decir al respecto. Empezaré por dejar claro que estoy moderadamente satisfecho, dadas mis expectativas de partida, aunque podría haber sido mejor. Pero también podría haber sido muchísimo peor, un auténtico desastre, y ya saben que a mí me gusta ser positivo. Lo que no debemos perder de vista es que esto no se ha terminado todavía, que quedan las locales, que son las que me interesan a mí por la cuenta que me trae y que no podemos relajarnos ni perder la marca, que es lo que le pasa normalmente a mi equipo del alma, el Depor: que se adelanta en el marcador, piensa que ya está todo hecho, se relaja y al final le empatan o le ganan. Así que, habremos de seguir al pie del cañón. Pero algo hay que decir de lo de ayer y aquí están mis valoraciones, personales e intransferibles.

1.- En primer lugar, me alegro un montón de que las encuestas serias hayan acertado y se hayan impuesto a las manipuladas que esparcía cierta prensa carroñera. Por ejemplo, el tabloide conocido en este blog como El inMundo (cómo me mola eso de tildarlo de tabloide). Desde que Pedro Sánchez llegó a la Moncloa por la moción de censura y puso al frente del CIS al señor Tezanos (un científico sin ningún tipo de ambición política), el citado tabloide se dedicó a esparcir sistemáticamente inMundicias sobre este señor, hasta el punto de que, en sus titulares, el CIS ya no era el CIS a secas, sino invariablemente el CIS-de-Tezanos y todo lo que pronosticaba era delirante, sesgado y demencial. En cambio, los sondeos de El inMundo decían la verdad. AQUÍ pueden consultar uno de esos sondeos en el que pronosticaban cuarenta y tantos escaños para Vox. No es una fake news, es tal como lo publicó El inMundo. Muy bien. Pues al final es El inMundo el que se ha columpiado y yo no he visto que se disculpe con sus lectores. En cambio, el CIS-de-Tezanos ha acertado de pleno. Lo ha clavao. Tezanos debe de ser el tipo que mejor ha dormido esta noche.  
  
2.- Yo soy un demócrata convencido y sostengo siempre que, al que gane, hay que dejarle gobernar, aunque no nos guste. Porque el pueblo siempre acierta. Y el pueblo de España es muy listo. Un amigo me dice que, cuando hay una participación muy alta, el pueblo de España demuestra que es de izquierdas. Error. Yo creo que, haya la participación que haya, el pueblo español es siempre de centro, está del lado de la moderación, la tranquilidad, la templanza, la buena educación, el comportamiento deportivo y la serenidad. Y en estas elecciones, el que más se acercaba a esos valores era Sánchez, a pesar de la repentina conversión a la moderación de Iglesias en los últimos momentos de la campaña. A la gente no le gustan los insultos ni las proclamas destempladas, ofensivas y maleducadas. El pueblo español aprecia mucho la educación y no puede apoyar a alguien que insulta como lo han hecho Casado y Rivera, por la misma razón que no soporta a Rufián o a Torra.

Por ese talante apoyaba yo a Sánchez y estoy contento de que haya ganado. Y estoy doblemente satisfecho de que no necesite a los secesionistas catalanes. Ahora tendrá que contar con los vascos, los canarios y los cántabros. Tres grupos de los que puede esperarse lealtad institucional, a cambio de concesiones de segundo orden. De los catalanes, en cambio, ya sólo puede esperarse deslealtad y extorsión permanentes. Les va bien cualquier método, sea ético o no, en pos del reconocimiento del sacrosanto derecho a la autodeterminación, que nadie les va a reconocer. Entre paréntesis, yo tengo una propuesta exclusivamente mía, que solucionaría el problema catalán, pero ya se la cuento otro día, que hoy estamos a otras cosas. A lo que íbamos. Pedro Sánchez se ha mostrado en todo momento como una persona educada, incluso después de saberse ganador, cuando sus fans le gritaban ¡¡con Rivera, no, con Rivera, no!! Su respuesta fue: –Nosotros no ponemos cinturones sanitarios a nadie, eso sería ponernos a su nivel; nosotros hablaremos con cualquiera que venga con la mano tendida. 

3.- Me satisface también que el PP sea el segundo en discordia, a pesar de su debacle. Que no haya habido sorpasso de Ciudadanospedorros, aunque haya sido por los pelos. Qué quieren que les diga. España está fraccionada en dos grandes bloques y a mí me tranquiliza que las opciones más votadas de ambos bloques sean los dos viejos rockeros del bipartidismo, con sus estructuras y su experiencia. Con sus virtudes y sus defectos. Creo que el PP se ha equivocado eligiendo a Casado, como ya dije. Creo que es un partido con más tradición de dedazo que de primarias, que pagaron la novatada y que la jugada les salió mal. A pesar de lo mal que ha jugado sus cartas, de la cuadrilla de frikis con que ha poblado sus listas, de sus insultos, descalificaciones y salidas de tono en los que perdía más que ganaba, siento una cierta ternura por este joven cachorro aznarista, que ha mostrado una bisoñez de manual. Debería haberse puesto una L en la espalda, como los conductores noveles. Creo que no ha entendido nada, que se ha pensado que, para ser el líder del PP, bastaba con ser un tipo alegre y animoso.

Nadie lo ha retratado mejor que Iñaki Gabilondo en el vídeo que pueden ver AQUÍ. A pesar de haberle calificado en el post anterior de emético, esta vez le voy a retirar el adjetivo, que no hay que pasarse. Su reacción ante la derrota fue elegante: dijo haber felicitado a Sánchez inmediatamente y se congratuló de que hubiera ganado un partido que está dentro de la Constitución y tiene una larga trayectoria de seriedad. Y añadió que, como perdedor, se pondría enseguida a trabajar para hacer una oposición leal. Dijo todo esto con calma, ante los militantes que le esperaban a la puerta de Génova y que no tenían nada que celebrar. Tal vez en ese momento había empezado ya a madurar. No se le oyó a Rivera un cambio de discurso de ese calado. Por el contrario, ante sus fans reiteró su murga de la campaña: que Sánchez iba a gobernar con los independentistas y los anti-sistema de Podemos. Y que si no habían sacado un resultado mejor, era por culpa del PP. Una reacción muy deportiva, como ven.

4.- Desde luego que Rivera no me induce ninguna ternura. Este hombre va a peor. Me parece que su estrategia ha sido desastrosa. Si no hubiera jurado y perjurado que no pactaría con el PSOE ni bajo tortura, ahora estaría en una posición de privilegio. La del que puede mandar y condicionar el nuevo gobierno. Con su deriva, le ha dejado el centro a Sánchez y ha entrado a competir con Casado, a ver quien la decía más gorda. No se ha enterado de que la gente estaba apreciando la calma de Sánchez y sus decretos-ley de los viernes. Todo lo que se ha legislado en esos paquetes podrá tacharse de electoralista, pero ha favorecido a mucha gente y, lo más importante: respondía a una línea ideológica concreta. Y, mientras Sánchez hacía todo eso calladamente, los otros se dedicaban a decir que tenía las manos manchadas de sangre, o que se sentaba a comer con pederastas. Pero ¿es que se creen que la gente es tonta?

Rivera llegó al cenit del despropósito cuando este sábado proclamó: –Hemos nacido para echar del poder a Sánchez y gente como él (sic). Por Dios, qué pobreza de espíritu. Si yo llegara a convencerme de que nací para algo así, me pillaría una depresión de caballo. Un amigo argentino me dice que no debo llamar a ese partido Ciudadanospedorros, por el posible malentendido con la acepción primera del calificativo, la relacionada con los gases. Él me sugiere Ciudadanosboludos. Lo dejo a su criterio, queridos lectores. Lo que puedo decirles es que, en el ámbito del Ayuntamiento, en el que yo me muevo, llevo un tiempo observando movimientos significativos de colegas que empiezan, digamos, a ponerse de canto.

Me refiero a que, a los que tiramos del carro municipal se nos presupone un plus de esfuerzo, de dedicación, de ilusión y de compromiso, con el que vamos sacando adelante los temas del día a día. Y en estos últimos tiempos, a más de uno le he pedido un pequeño favor, por encima de lo que le obliga su puesto de funcionario, y me ha respondido algo así como: –A mí déjame en paz que yo no tengo que hacer más de lo que hago. Mi respuesta invariable: –Y a ti qué te pasa, ¿Es que te has apuntado a Ciudadanos?–, contestación que les hace bizquear y quedarse pasmados. Ciudadanosboludos es un partido que no tiene cuadros, por lo que abre las puertas a asesores y consejeros y, por esa puerta se le están colando todos los oportunistas y aprovechados, como le pasaba en su día a UPyD (busquen mi post titulado Upeydeiros).

5.- Hay que decir algo de Vox también. Ya les he dicho que Vox no me da miedo, por ahora. Es un partido en el que determinada gente, hasta ahora del PP, puede expresarse como es. En su programa hay un tercio de propuestas razonables y posibles, otro de ideas razonables pero imposibles (como la desaparición de las autonomías) y otro tercio de cuestiones impresentables, que yo creo que incluyen para provocar, con un sentido histriónico, casi folclórico, para dar miedo. Uuuuh, que viene el lobo Vox. Así consiguen que se hable de ellos. Los números de estas elecciones los han puesto en su sitio, que no es baladí y no deja de dar un poco de miedo, desde luego. Pero es justo que les cuente que, en una entrevista que no hace mucho le hizo a Abascal una revista literaria que sigo, cuando le preguntaron por sus referencias ideológico-literarias, citó en primer lugar a Stefan Zweig. Estoy convencido de que Rivera no ha leído un solo renglón de este extraordinario escritor, y que Casado ni siquiera sabe quién era.

5.- Me queda darle leña a Pablo Iglesias. He de reconocer que este señor, desde que ha vuelto de su baja paternal, ha mostrado un talante moderado, constructivo, razonable y muy atractivo. Gracias a ello ha conseguido revertir la tendencia que le llevaba de cabeza a una debacle pareja a la del PP. Ha recuperado muchos votos y yo sí me creo que su conversión es auténtica, como la de San Pablo; que no es un postureo ni una estrategia de lobo mostrando la piel de cordero. Pero, en definitiva ¿qué es lo que ha hecho Pablo en estos últimos tiempos? Pues se ha dedicado a errejonear. No hay verbo que mejor lo exprese. Entonces, ¿por qué no da un puñetazo en la mesa y pide el voto para el tándem Errejón-Carmena, como yo le reclamo? Ya he dicho que, si eso sucediera, al momento me hago fan incondicional de Iglesias. Hasta me dejaría coleta y todo. Es que, si fuera capaz de hacer ese movimiento, demostraría una talla de estadista que nadie tiene en España en este momento.  
   
6.- Por lo demás, es histórico que el PSOE haya ganado el Senado tras décadas de dominio del PP. Ya no tendremos que seguir viendo en su presidencia a Pío García Escudero, un tipo que había llegado a formar parte del mobiliario de esa vetusta institución. El Senado no sirve para nada, excepto para dar por culo en contadas ocasiones, pero está bien que esté en manos del PSOE, me parece a mí. Estas son las pequeñas cuestiones colaterales de las que nadie habla. En las próximas elecciones, el voto europeo aparece difuminado, cuando lo que salga de las urnas es crucial. Hablaremos de todo ello. Por cierto, otra cuestión colateral: las elecciones valencianas. Parece que Ximo Puig y Mónica Oltra podrán reeditar el llamado Pacto del Botánico. Les ha ido tan bien, que hasta comparten dentista. ¿No se lo creen? Pues vean esta foto que les dejo de regalo de despedida. 

  

viernes, 26 de abril de 2019

830. Para acallar el ruido, música

En estos días de ruido atronador, previos a la cita electoral del domingo, me refugio en la música. El estruendo se recrudeció al comienzo de la semana con el absurdo de los dos debates consecutivos, una auténtica sobredosis de ruidos. Me protegí de ello decidiendo no perder el tiempo en ver un solo segundo de ese circo. Ya tengo práctica con el fútbol. Ahora mismo, con el Dépor penando en segunda división, lo único que me resulta un poco estimulante de ese mundo es la posibilidad de que pierda el Barça, algo que casi nunca sucede. Como placer sustitutorio, disfruté un montón hace unos días con la derrota del Manchester City, que, como equipo entrenado por Guardiola, concentra los odios sobrantes que me deja el Barça. En esa situación, me siento incapaz de tragarme la retransmisión de un partido entero. Prefiero enterarme luego de cómo ha quedado y, si acaso, ver uno de esos resúmenes de tres minutos, con los goles y las dos o tres jugadas de interés. Pues eso mismo me propuse con los debates: ver al otro día un resumen de los momentos más destacados, los principales insultos y, en suma, los goles de cada candidato.

Dediqué así la primera de las dos noches a terminar mi traducción de la TED Talk, que les subí al blog en el último post, y la segunda a la lectura del libro que tengo a medias (Apegos feroces, de Vivian Gornick), en ambos casos con el fondo sonoro de uno de mis discos favoritos: las Variaciones Goldberg, de Bach, tal como las registró Glenn Gould un día de junio de 1955, en un olvidado estudio musical de la Calle 30 de Nueva York (que no tiene nada que ver con la Calle 30 de Madrid). Mi decisión de no escuchar los debates era firme, porque ya tengo decidido a quién votar, no voy a cambiar esa decisión y no veía ninguna utilidad en tragarme semejante coñazo duplicado. Pero sucedió que, en las dos mañanas siguientes, mis compañeros de curre se dedicaron a prolongar la bronca, confrontando a gritos sus discrepancias delante de la puerta de mi despacho. Así que tuve que proteger de nuevo mi integridad mental recurriendo otra vez a las Variaciones Goldberg, con la ayuda de mis estupendos auriculares Sennheiser HD 4.40 BT, de profesional, que tengo en el armario en previsión de situaciones de estrés sonoro como esa. Aquí pueden verme en plena faena.

Como ahora todo está en la red, les voy a poner un archivo de Youtube en el que se puede escuchar esa grabación prodigiosa, para que se lo dejen de fondo mientras leen. Dura cerca de 40 minutos, así que les sobra para mi post, pero tal vez quieran dejarlo sonar después; es un contrapunto perfecto para la jornada de reflexión de estas elecciones decisivas convocadas para el día de San Pánfilo, que hasta han obligado a adelantar el Maratón de Madrid al sábado, por primera vez en su historia. Disfruten en cualquier caso de la música.


Esta semana ha sido de aúpa para mí en el trabajo. Teníamos que completar las Fichas de Análisis de los nueve proyectos finalistas de Reinventing Cities, antes del jueves a mediodía, en que teníamos una call con Hélène Chartier, desde Nueva York, para cerrarlas consensuadamente con C40. Llegamos a tiempo con la lengua fuera, lo que nos ha permitido enviar esta mañana toda esta documentación a los diferentes miembros del Jurado que el 6 y 8 de mayo elegirá a los cuatro ganadores. Encima, por las tardes tenía unas sesiones de tres horas en el Medialab, de una iniciativa colaborativa del Ayuntamiento, denominada Madrid Escucha, consistentes en unas mesas de trabajo con funcionarios y ciudadanos de a pie apuntados libremente, para reflexionar conjuntamente sobre temas de movilidad y tratar de llegar a formalizar alguna propuesta. Es algo a lo que me había apuntado porque el organizador es mi amigo italiano Gianni Rondinella, que ya ha colaborado alguna vez en este blog ayudándome a traducir algunas tarantelas italianas. Aquí pueden ver mi grupo de trabajo de estas últimas tardes.



Así que yo comía cualquier cosa al salir del trabajo y me iba pitando al Medialab, de donde salía bastante reventado a las siete y media. Para colmo, ayer, después de la presentación de conclusiones de Madrid Escucha, me fui corriendo al Café Berlín, a escuchar el concierto de presentación en Madrid del tercer disco de Checopolaco, la banda granadina que encabeza uno de los hijos de un ilustre seguidor del blog, el ínclito Coronel Groucho, que venía con ellos y a quien no veía desde hace bastantes años. Eso me llevó hasta las doce de la noche, con ingesta correspondiente de cervezas Estrella Galicia y una tortilla creativa riquísima, de aires betanceiros, con la que nos obsequiamos al salir del concierto, en el bar La Alegría, al lado mismo del Café Berlín. Justo es decir que el concierto me encantó, que estos chicos son de conservatorio y hacen una música muy personal, que bebe de grupos como Wilco, Yo La Tengo, o Cigarettes After Sex, de los que ya les he puesto en el blog algún que otro tema. Por lo demás, un placer reencontrame con el padre de la criatura, a quien pueden ver conmigo en la imagen.


Semana, pues, jubilosa y variada, rematada hoy con una merecida siesta y subsiguiente escritura de post. Ya sé que algunos de ustedes, queridos lectores, hubieran preferido que me tragara los dos debates y escribiera luego mis conclusiones. Pero es que no los vi, entre otros motivos por prescripción médica. Es que, cuando veo a Albert Rivera, me salen unos sarpullidos de tipo alérgico bastante molestos. No entiendo cómo se puede votar a ese señor. He de recordarles que su partido ha estado hasta hace poco sosteniendo simultáneamente a Susana Díaz en Andalucía y a Cifuentes en Madrid, por mucho que ahora diga que no va a pactar con el PSOE ni bajo tortura. Esto es un simple postureo, un bandazo más que traduce el oportunismo y la ambición de este señor, de quien les traigo una foto de hace unos años, que es real, no es un montaje ni una noticia de El Mundo Today.


En cuanto a Pablo Casado, su imagen no me produce sarpullidos, sino nauseas. Es un político decididamente emético. He de decir que siento un cierto respeto por el PP como institución. Yo he convivido con este partido 26 años en el Ayuntamiento y no me ha ido tan mal. Tengo diferentes amigos que les votan y no por ello dejan de serlo. Y creo, honestamente, que quizá se hayan equivocado eligiendo a Casado, resultado de unas primarias que hicieron para parecer modernos y diferenciarse del sistema de designación aznariano, basado en el cuaderno azul. Entiendo que Casado es muy joven y tal vez los años le aporten un poco más de poso y moderación. De momento lo que ha conseguido es que se vayan a Vox un montón de cargos intermedios (varios históricos del Ayuntamiento de Madrid), que se vayan también todos los moderados que arropaban a Rajoy y traer a cambio a unos fichajes que solo puedo calificar de frikis y que, en cuanto han abierto la boca, han demostrado la talla exacta que atesoran.

Hablo de Ruth Beitia (a las mujeres maltratadas se las debe proteger, igual que a los animales maltratados), Suarez Illana (existe el aborto después del nacimiento –sic–, que consiste en cortarles el cuello a los recién nacidos, algo que practicaban los neandertales y que ahora mismo está autorizado en Nueva York), el padre de Mari Luz, famoso predicador gitano (Sánchez se sienta a la mesa con violadores y pederastas), la candidata a la Comunidad de Madrid Díaz Ayuso (los atascos son una seña de identidad de nuestra ciudad y, como siga Podemos en el Ayuntamiento, acabará con ellos) y tantos otros. También ha fichado a un torero que, por fortuna, no ha dicho todavía ninguna tontería. Y luego está Cayetana. He de confesarles que a mí, Cayetana, me pone; qué quieren que les diga, uno tiene sus vicios y sus desviaciones. Me alegra el espíritu ese rostro agrio y rencoroso, esa rabia que le hace achicar el ojo izquierdo cada vez que lanza uno de sus dardos verbales. Sólo le falta teñirse el pelo de rojo para ser la perfecta Cruella de Ville.



Por lo demás, me dicen que Pablo Iglesias demostró en los debates que es el más educado. No lo dudo, pero a mí me produce un cierto agobio su nueva imagen de cuarentón con el ceño permanentemente fruncido y los hombros encogidos, sepultado bajo el peso de sus razonamientos. Como no le avise algún asesor de imagen, se va a quedar sin cuello. Aplaudo desde luego su nuevo talante moderado, pero sólo volveré a apreciar a este señor el día que dé un puñetazo encima de la mesa y arengue a sus huestes a que voten a Carmena y Errejón, algo que dudo que suceda, porque va contra su fascinación por Juego de Tronos. Ya desarrollaré esta línea cuando inaugure la murga de las elecciones locales. Así que me queda sólo Sánchez. Ahora he de hacerles una confesión más. Una razón adicional para no ver los debates fue mi miedo a salir de ellos con la decisión de abstenerme, algo que creo que no es bueno en este momento. Porque Sánchez tampoco me entusiasma. Tal vez sea el que menos afecciones médicas me induce, pero no me gusta. Aun así, le pienso apoyar porque entiendo que ese es ahora el voto útil.

Y porque, en cualquier caso, creo que hay que hacer lo posible para frenar el gobierno a tres de los fachas. No me preocupa Vox, entiendo que den miedo, pero para mí son simples activistas, que han movilizado a una parte de la sociedad hasta ahora oculta y que posiblemente estén usando procedimientos como los denunciados por Carole Cadwalladr en la charla que les traje al post anterior. A mí los que me preocupan son los otros dos. Entre otras cosas, porque los veo incapaces de solucionar el problema de Cataluña. En el mundo actual, las cosas no se arreglan por la fuerza. Lo que se arregla por la fuerza, acaba por rebrotar. ¿ME LO VAN A DECIR A MÍ?



Jajajajajajaja. Que tengan un buen finde, y que voten en conciencia. Yo les pediría que no se abstengan, aunque entiendo perfectamente que lo hagan. Abrazos a porrillo.